Con el nacimiento de Leonor, la primera hija de los Príncipes de Asturias, se puso en marcha un largo proceso que, a priori, desembocará en la responsabilidad de asumir la jefatura del Estado y pasar a los libros de historia. Ser reina de un país. La heredera y hermana tendrán la condición de Infantes de España y recibirán el tratamiento de Alteza Real.
En la Constitución española (título II, artículo 57) se recuerda que el heredero al trono, desde su nacimiento o desde que se produzca el hecho que origine el llamamiento, tendrá la dignidad de Príncipe de Asturias y los demás títulos vinculados tradicionalmente al sucesor de la Corona de España.
Entre ellos, Leonor ostenta, además del título de Princesa de Asturias procedente del Reino de Castilla, los títulos de Princesa de Gerona, Duquesa de Montblanc, Condesa de Cervera y Señora de Balaguer, procedentes de los Reinos de la Corona de Aragón así como el de Princesa de Viana, procedente del Reino de Navarra.
El rey Felipe V, al subir al trono tras la Guerra de Sucesión española aprobó una ley según la cual las mujeres sólo podrían heredar el trono de no haber herederos varones en la línea principal (hijos) o lateral (hermanos y sobrinos). Era la ley sálica.
El rey Carlos IV hizo aprobar a las cortes en 1789 una disposición para derogar la ley y volver a las normas de sucesión establecidas por el código de las Partidas. Sin embargo, la Pragmática Sanción real no llegó a ser publicada hasta que su hijo Fernando VII la promulgó en 1830, desencadenando el conflicto dinástico del Carlismo. Al margen de cuestiones históricas, la sucesión al trono favorece al varón frente a la mujer.
En la Constitución española, (título II, artículo 57.1) se recuerda esta cuestión, que ya quedó de relieve en la actual generación de herederos, puesto que el Príncipe Felipe, el menor de los hermanos, adquirió la condición de sucesor a la corona en lugar de la primogénita, la infanta Elena. "La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica.
La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos". De esta manera, tras el nacimiento de Leonor, se seguiría ese mismo criterio a la espera de que se realice la anunciada reforma constitucional, prevista en el caso de que el bebé fuera niña, como asía ha sido.